jueves, 23 de marzo de 2017

PASTEL DE QUESITOS Y JAMÓN SERRANO




Pastel de quesitos y jamón serrano


A veces pienso que es mucho mejor vivir en la ignorancia. 
Hace tiempo que me preocupa lo que comemos, con tanta comida procesada que nos metemos entre pecho y espalda porque nos fiamos de que habrá pasado todos los controles sanitarios habidos y por haber. Y si, es cierto que los controles son exhaustivos... pero somos conscientes de que tantos aditivos, por muy permitidos que estén, no pueden ser nada buenos? 
Me ha dado por curiosear el tema de los quesitos y te digo desde ya que me arrepiento. Casi todos, de marcas de calidad o de marcas blancas, están a rebosar de aditivos (más de 6) y si son light casi peor, a menos calorías, más aditivos.

Entonces, la pregunta que nos podemos hacer es lógica: ¿Es realista la dieta paleolítica, ya sabes, la que propone una vida sin comida procesada? En principio todos diríamos que si, fuera aditivos, estabilizantes, conservantes, colorantes, saborizantes, antioxidantes, etc... hasta que te pones a pensar de qué hablamos. Se trataría de eliminar cualquier tipo de azúcar, cualquier tipo de lácteos a no ser que tengamos la vaca en casa y la ordeñemos cada día, fuera legumbres, sal, aceites.... también olvídate de todo lo que viene empaquetado desde el colacao hasta el café, y respecto a las carnes como hablamos de la dieta del hombre de las cavernas y para ser coherentes, habría que salir a cazar un búfalo o algo así... dónde? en el parque al lado de casa? atacamos los zoos?? 
En fin, la conclusión que saco es que vivimos la época que nos ha tocado y la información y el sentido común del consumidor debería bastar para escoger dentro de tanta variedad, lo que más nos convenga.

Con este baño de realidad te propongo un pastel salado de los que te sacan de un apuro porque está igual de rico caliente o frío y por eso se puede hacer con antelación y también te lo puedes llevar a la playa o al trabajo. Y lleva mogollón de quesitos pero también está mogollón de bueno!


Ingredientes:
- 16 quesitos
- 200 ml. de nata líquida (crema de leche)
- 300 ml. de leche
- 100 gr. de jamón serrano en taquitos ( o jamón york, pavo...)
- 5 huevos
- 100 gr. de harina de todo uso
- sal, pimienta negra y nuez moscada

Elaboración:
1. A fuego medio calentamos la leche con la nata, añadimos los quesitos y dejamos hasta que se disuelvan totalmente. Retiramos del fuego y esperamos a que se temple.



2. Batimos los huevos. Pasamos por un tamiz o colador la harina y mezclamos  con una varilla para que se integre bien sin grumos.



3. Incorporamos la mezcla de quesitos, sazonamos con un poco de sal, pimienta negra y nuez moscada y añadimos los taquitos de jamón serrano.
4. Ponemos la mezcla en un molde de horno. Si es de silicona como el mío no hará falta engrasar, si no es así, untamos con mantequilla o aceite el molde que vayamos a usar.




Calentamos el horno a 180ºC, función ventilador, y metemos el pastel durante 40 minutos hasta que esté cuajado, lo que comprobaremos pinchando el centro, y si todavía no está lo dejaremos unos minutos más.

¡Buen provecho!







¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 16 de marzo de 2017

BIZCOCHO DE NARANJA (sin huevos)



Bizcocho de naranja sin huevos



Ya tocaba algo dulce que estoy un poco vaga con el tema, y como últimamente estoy muy sensibilizada con todos los que tienen limitaciones alimenticias de algún tipo, vengo con un bizcocho ma-ra-vi-llo-so especial para intolerantes al huevo, la causa más frecuente de alergias alimentarias en niños junto a la leche.

Las personas con intolerancia al huevo deben prestar mucha atención a las etiquetas de los alimentos porque además de incluir huevo como tal, hay muchos componentes derivados o elaborados a partir del huevo. Por ejemplo: lecitina (que no sea de soja), lisozina, albúmina, coagulante, emulsificante, globulina, livetina, E-161b, vitelina...etc. La lista es bastante grande y me parece que debe ser muy complicado hacer la compra fijándote en cada etiqueta de bollos, salsas, hojaldres, cereales del desayuno o incluso embutidos. 

Como mi hijo me trajo unas naranjas de su huerta, pensé en hacer un bizcocho pero ya tenía publicado uno con huevos (pincha aquí) así que era el momento de probar esta receta que no los lleva pensando en las intolerancias. Los ingredientes son bastante parecidos al otro con la diferencia de que éste lleva más naranja, un pelín más de aceite y algo menos de harina. El color de este bizcocho es espectacular como puedes ver, la miga mucho más jugosa y el sabor a naranja, delicioso!


Fuente: Elena Bellver- OKdiario


Ingredientes:
- 165 gr. de harina
- 250 ml. de zumo de naranja
- 1 cucharadita de ralladura de naranja
- 1 cucharadita de agua de azahar
- 170 gr. de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- una pizca de sal
- 80 ml. de aceite de oliva suave 0,4º

Elaboración:


** Enciende el horno a 180ºC**
1. Exprime las naranjas (4 o 5), añade el aceite, la cucharadita de agua de azahar, la pizca de sal y el azúcar. Remueve con una varilla.
2. Tamiza (yo lo hago en un colador) la harina con el bicarbonato y la levadura en polvo. Ve incorporando poco a poco sobre lo líquido y removiendo cada vez para que no se hagan grumos.
3. Por último añade la ralladura de naranja y mezcla bien.
4. Engrasa un molde desmontable con un poco de aceite y vierte la mezcla. Dale un par de golpes en la encimera para que desaparezcan las burbujas que tenga.



Introduce en el horno ya caliente durante 30-35 minutos. Cada horno es un mundo así que pasado este tiempo pincha el centro del bizcocho y si todavía no está hecho déjalo unos minutos más.
Deja enfriar del todo y desmolda el bizcocho.



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 9 de marzo de 2017

HUEVOS A LA FLAMENCA



Huevos a la flamenca



Ni soy andaluza ni tengo ahora mismo un cuerpo serrano que digamos, pero con esta receta sevillana casi me caen los lagrimones  mientras veía como se la comían en casa. Huevos, chorizo, jamón serrano, guisantes, patatas fritas, tomate frito... todo esto junto en un solo plato te hace tocar las castañuelas aunque seas más del norte que Arguiñano.

Si estás a dieta no sigas leyendo, pero si no tienes ningún problema prepárate a disfrutar de un plato tradicional andaluz, contundente y sabroso. Como todas las recetas tradicionales, en cada casa se elabora al gusto del cocinero y como es tan completo y contundente, añadí un solo huevo por persona que creo que es más que suficiente.

Ingredientes (2 personas):
- 50 gr. de guisantes aproximadamente (naturales, de lata, congelados...)
- 1 patata grande
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- un buen trozo de chorizo
- 80 gr. de jamón serrano en taquitos
- 1 taza de tomate frito
- 1 cucharadita de pimentón dulce o picante
- aceite de oliva virgen extra
- 2 huevos
- sal

Elaboración:
1. Hervir los guisantes en agua con un poco de sal hasta que estén tiernos, los míos eran congelados. Puedes usar de lata y te ahorras este paso.
2. Pela y corta la patata en cuadritos y fríelas en una sartén con aceite de oliva.




3. Aparte, en una tartera o sartén grande, pocha la cebolla picada con el diente de ajo picadito y luego añade el jamón serrano en taquitos y el chorizo en rodajitas.
4. Añade el pimentón, remueve un poco y enseguida incorpora los guisantes y las patatas fritas.
5. Ahora añade el tomate frito y deja a fuego bajo unos minutos removiendo todo bien.



6. Por último hay que poner los huevos. Yo lo dividí en dos cazuelitas de barro individuales, pero también lo puedes hacer en la cazuela grande si puedes meterla en el horno directamente.
7. Calienta el horno a 190-200ºC y cuando esté caliente mete las cazuelitas hasta que se hagan los huevos.



El horno es un invento maravilloso pero vamos a reconocer que para hacer unos huevos perfectos no es lo mejor. Es muy fácil que pase lo que ves en la foto, para que la clara cuaje perfectamente te arriesgas a que la yema se cueza demasiado. Pero como ésto suele pasar mucho, dejo la foto como está, que nadie es perfecto. 
Y aunque la receta dice que los huevos se deben cuajar en el horno en realidad se pueden hacer en el fuego sin ningún problema para que queden como tocan, la yema líquida para mojar bien de pan y la clara bien cuajada: pones los huevos y los dejas 2 minutos a fuego alto, apaga el fuego, tapa la cazuela (importantísimo)  y deja 3 minutos más para que la clara se cuaje. 






¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 2 de marzo de 2017

ALITAS AL HORNO CON SOJA Y MIEL



Alitas al horno con soja y miel



En casa nunca dicen  no a unas alitas, es la parte del pollo que más les gusta con diferencia y no les importa si tienen más grasa que el resto (eso solo me preocupa a mi) o si las hago fritas, en escabeche, en salsa o al horno porque de cualquier forma son bienvenidas. 

Lo que me gustó de esta receta, sobretodo, es que se hacen en el horno y quieras que no, se reduce bastante grasa al evitarnos la fritura con aceite. Una vez más  la diferencia  de sabor se encuentra en la maceración de las alitas durante un buen rato y las terminamos en el horno sin ninguna complicación. ¡¡Más fácil imposible!!

Ingredientes:
- 600 gr. de alitas de pollo
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de miel
- 1 cucharadita de maizena
- 1 limón exprimido
- agua (dos deditos)

Elaboración:
1. Para macerar las alitas ponemos en un cuenco la maizena y la diluimos con un par de dedos de agua. Añadimos el resto de los ingredientes: la miel, la salsa de soja, , el aceite y el zumo de limón. En principio no es necesario añadir sal porque la salsa de soja ya tiene bastante, pero también dependerá de la salsa que escojas, más clara o más oscura que tiene más sal.
Mezclamos todo bien.



2. Colocamos las alitas (mejor partidas) en una fuente y añadimos la mezcla anterior. Tapamos con papel film y las dejamos un par de horas para que cojan todo el sabor. De vez en cuando les damos una vuelta.
Calentamos el horno a 190ºC (yo pongo función ventilador).
3. En la bandeja del horno ponemos una hoja de papel vegetal, colocamos las alitas y las metemos en el horno ya caliente. En menos de una hora estarán hechas, pero a la media hora más o menos, hay que darles la vuelta para que se doren por los dos lados.


Para acompañar puedes hacer una buena ensalada o unas patatas. Yo aproveché el horno y mientras se hacían las alitas en otra bandeja hice unas patatas asadas especiadas (puedes ver la receta pinchando aquí).


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 23 de febrero de 2017

PINCHITOS DE CERDO ESTILO THAI





Pinchitos de cerdo estilo Thai


¿Te apetecen unos pinchitos estilo tailandes que están para morirse?
No he estado nunca en Tailandia pero por lo visto estos pinchitos  se venden en puestos callejeros y carritos en cualquier lado. No tengo yo muy claro si me atrevería a probarlos allí porque confieso que en esto soy bastante escrupulosa, vamos, que me gusta saber qué lleva lo que me estoy comiendo y por otro lado tampoco me termino de fiar de las condiciones higiénicas en que se cocinan estas cosas porque más de una gastroenteritis en algún viaje me ha dado la razón. Y es que al final aunque a veces nos quejamos de tener tanta regulación y normas para todo, la mentalidad europea nos ha vuelto un poco maniáticos y bastante más prudentes.

Pero en casa no corremos ningún riesgo y podemos disfrutar de estos pinchitos que son muy fáciles y ricos. Como la mayoría de recetas asiáticas la clave está en el marinado de la carne, dejándola el tiempo suficiente para que absorba todos los sabores, así que hay que tomarse ese paso con calma y respetar las dos horas mínimo que requiere, luego es tan fácil como hacerlos en una plancha o sartén grande y ya está.
El cambio que he hecho de la receta original es el secreto de cerdo (ellos lo hacen con lomo) que es muchísimo más tierno y jugoso y por otra parte no tenía pimienta blanca y le puse negra.
En casa han arrasado, si hubiera hecho el doble tampoco habría sobrado ni uno, y según todas las opiniones hay que repetirlos más veces!


Fuente: Kwan Homsai


Ingredientes (12 pinchos):
- 700 gr. de secreto de cerdo blanco
- 4 dientes de ajo
- un puñado de cilantro
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 1/2 vaso de leche
- 1 cucharadita de pimienta blanca
- 1 cucharadita de sal
- 1 y 1/2  cucharada de azúcar moreno

Elaboración:
1. Quita toda la grasa visible del secreto de cerdo y cortalo en trocitos de tamaño similar. Estos secretos no son ibéricos pero para unas brochetas el secreto de cerdo blanco queda perfecto.




2. Pela 4 dientes de ajo, pártelos por la mitad y machácalos un poco junto con las hojas de cilantro.
3. En una fuente honda mezcla el resto de los ingredientes junto con lo del mortero y deja la carne macerar en la mezcla por lo menos un par de horas, removiendo de vez en cuando.



4. Pasado el tiempo inserta la carne en los palos de brochetas  y hazlos en la plancha bien caliente con un poquito de aceite, que se hagan bien unos minutos por cada lado.
Con esta cantidad me salieron 12 pinchos con 6 trocitos de carne por brocheta aproximadamente.



¿Te apuntas?




¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 16 de febrero de 2017

MERLUZA CON PATATAS




Merluza con patatas


Esta receta que hago hace muchos años se ha convertido en parte esencial de mi dieta actual con la suerte de que en casa les gusta a todos y ese día puedo cocinar un solo plato. Pensé que ya la tenía publicada pero me he llevado la sorpresa de que no es así, de manera que aquí te la traigo porque tengas o no problemas de salud o necesites alguna dieta sin grasas, fundamentalmente está riquísima que es lo que cuenta.

En dietas pobres en grasas, dietas blandas o de protección biliar, la merluza es el pescado blanco más recomendado por su bajo contenido en grasas y por su fácil digestión, y al mismo tiempo tiene niveles parecidos de ácidos grasos omega-3 que el de los pescados azules pero sin las contraindicaciones de éstos justamente por la gran cantidad de grasa que contienen (buena si, pero no para estas dietas).
Las patatas cocidas tienen un alto contenido en fibra y en potasio que ayuda a controlar la hipertensión y al ser hidratos de carbono complejos mantienen a raya los niveles de azúcar en sangre.
La cebolla favorece la digestión en estómagos delicados, además de que un guiso sin cebolla es como un día sin pan, y aunque parezca una tontería, mejor utilizar agua mineral en vez de agua de grifo que puede contener demasiada cal y sabor a cloro que aunque no te lo parezca estropea el sabor final. Ya que vamos a cuidarnos, lo hacemos bien!

Ingredientes (4 personas):

- 1 diente de ajo
- 1 cebolla grande 
- 4 patatas grandes o el doble si son pequeñas
- 4 lomos de merluza fresca.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- perejil fresco picado
- sal
- agua, la que necesite.

Elaboración:

1. Este tipo de dietas incluye una restricción muy grande de aceite al día (3 cucharadas soperas), por eso es imprescindible utilizar una cazuela antiadherente para reducirlo al mínimo y cocinar a fuego medio bajo. Yo he puesto en total 3 cucharadas de aceite para 4 personas. 
2. Picamos el diente de ajo y lo sofreímos en la cazuela con el aceite a fuego fuerte sin que llegue a coger color, con un minutito es suficiente.
3. En seguida añadimos la cebolla cortada en juliana fina y bajamos el fuego para que se poche lentamente.
4. Pelamos y cortamos las patatas en ruedas de un dedo de grosor (si las pones más finas se romperán) y las añadimos a la cazuela cuando la cebolla esté pochada. 
5. Sazonamos con sal y cubrimos con agua. Tapamos la cazuela y dejamos a fuego medio-bajo para que se hagan tranquilamente. Puedes utilizar caldo de pescado si prefieres pero es más suave con agua y sienta mejor.



6. Cuando veas que las patatas están casi hechas incorpora la merluza, sazona con sal los trozos y tapa de nuevo la cazuela para que se haga más rápido. No es necesario darles la vuelta, mejor mueve la cazuela con movimientos de vaivén, adelante y atrás y en 10 minutos con la tapa puesta, la merluza estará hecha. Para terminar añadimos un puñadito de perejil fresco picado.




Opcionalmente puedes añadir en cada plato un hilito de aceite de oliva virgen extra en crudo encima del pescado. Esto es mucho más recomendable que cocinar con más aceite y además le da un puntito estupendo para rematar el plato.








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jueves, 9 de febrero de 2017

PUDIN DE PAN, NUECES Y QUESO (Microondas)


Pudin de pan, nueces y queso en microondas



Me da mucho coraje tirar comida a la basura, sea lo que sea, que por mucho que digan lo de que estamos saliendo de la crisis, no acabo de creérmelo. 
Cuando era niña no había tanto de todo, de hecho los supermercados casi ni existían y a cambio teníamos los ultramarinos o colmados del barrio donde la mayoría de las cosas se compraban a granel. Había pocos productos envasados, algunas latas aunque ni de casualidad la variedad que hay hoy, y hasta la leche se vendía en botellas de vidrio que había que guardar para descontar el casco en la siguiente compra. 

Te estoy hablando de los años sesenta, años en los que empezaba el boom del turismo, los seat 600, las letras para pagar la lavadora, los premios de natalidad a las familias numerosas (teníamos unos vecinos con 19 hijos y había que verlos comprar sacos de pan cada día)... en fin quedaba todo por hacer en este país. Sin duda la mentalidad de la gente era muy diferente, tal vez por tener en la memoria reciente épocas de escasez y hambrunas durante la guerra y después en la posguerra, porque costó mucho tiempo recuperarse. Y aunque en mi casa no faltaba de nada, recuerdo que era "pecado" tirar algo de comida, no fuera a ser que volvieran las vacas flacas o algo peor.

En definitiva, porque tengo grabado que la comida no se tira, tengo obsesión por aprovechar todo lo que sobra. Sin embargo esta vez ha sido premeditado porque llevaba tiempo queriendo probar en el microondas un pudin con queso y nueces que también quedaban de Navidad. Y como pan suele sobrar a menudo, con menos de media barra acabé haciendo el pudin que te enseño hoy, riquísimo, fácil y rápido (en 15 minutos lo tendrás hecho) y no es por nada, pero al precio de lujo que tenemos la electricidad, adoro el microondas.

Ingredientes:
- 80 gr. de pan 
- 200 gr. de queso tipo philadelphia (yo queso light de mercadona)
- 12 nueces
- 2 huevos
- 250 ml. de leche 
- 200 ml. de leche evaporada 
- 6 cucharadas de azúcar
- caramelo líquido

Elaboración:
1. Trocea el pan duro y ponlo a remojar con la leche mientras hacemos lo demás.
2. Pica las nueces a cuchillo a tu gusto, más o menos pequeñas.


3. Bate los huevos con el azúcar y añade el queso. Remueve con la varilla hasta que se disuelva y añade la leche evaporada.
4. Aplasta el pan ahora que ya está blando con un tenedor e incorpóralo a lo anterior. Termina añadiendo las nueces picadas. 


5. Pon caramelo líquido en el molde de cake apto para microondas y añade despacio la mezcla con las nueces. 
6. Mete el pudin 15 minutos a máxima potencia en el microondas, déjalo enfriar y desmolda.




Un pudin casero delicioso, fácil y rápido.
¿Te apetece?



Nota: si no te preocupan las calorías puedes usar nata (crema de leche) en vez de leche evaporada y si no tienes nueces puedes hacerlo con avellanas, almendras... lo que tengas.




¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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